Efecto Dulcinea III

Aclaro: Lo que sentí por Q. desde los primeros segundos sobrepasa por mucho eso que llaman crush. Durante ese brevísimo instante, en el encuentro de lingüística, me pasó por la mente una especie de flashforward autobiográfico, si es que semejante cosa existe, en el que me vi como parte de la vida de Q., con una hija y varios años mayores de lo que éramos en ese momento, una extraordinaria certeza de estar viendo el futuro.

Q.

Ya antes había estado enamorado, incluso muy clavado con una o dos chavas más (prefiero no dar nombres ni cifras exactas), pero nunca me había imaginado con hijos durante los primeros segundos. Fue esa fuerte sensación de prolepsis la que me mantuvo con la convicción de que algo iba a pasar algún día entre Q. y yo, a pesar de que estaba en lo más bajo de la cadena alimenticia de todos los buitres que revoloteaban (y aún revolotean) a su alrededor, no siempre con buenas intenciones.

Por supuesto, la realidad se empeñaba en mostrarme que estaba equivocado. Rara vez la veía; primero, porque pensaba que su nombre era Atenea; segundo, porque, una vez que supe su verdadero nombre, si el destino existe segurito también anda tras ella. Y eso no es lo peor de todo. Cuando lograba verla, muchas veces estaba con el novio en turno, así que me sentía como si me agarraran a patadas. Por supuesto, mi profético masoquismo me llevaba a buscarla en lugares a los que podía ir en algún momento, sin importar que fuera con otro fulano, con lo que doy paso a otras entradas, sobre aspectos que todavía me sacan ronchas.

36 comentarios, quejas o mentadas:

H dijo...

¿Podemos definirla como una joven intelectual e irreverente que buscaba hombre ídem?

Xcharemi Zusula dijo...

Y cuál es el número de teléfono de esta hermosa jovencita??? Jajaja ups!!! Sha lo tengo!!! Te gusta dejar en suspenso, verdad? De no ser porque presencié muchas cosas al respecto, estaría desesperada por saber la continuación. Pd: si te demandan me avisas, para reírme un rato antes de sacarte,

Octavius dijo...

Algo así, Nicolás. Q. es una mujer muy intelectual e inteligente (algo terquilla, siempre) y también muy ingeniosa. El irreverente, antiautoritario, malnacido soy yo, desde niño. Para que te des una idea, Q. es como la ves en la foto, pero es más atractiva en persona y, además, es más inteligente que bonita. Tiene un “no sé qué que quién sabe” que la hace “bien sabe cómo”.
Xcharemi, no te apures, no creo que me demande quien tomó la foto, aunque podría demandarme la modelo.

Anónimo dijo...

Mejor, échese un ''Shot'' de Anís y olvide sus penas ¡JA!

Vealo, le agradará
http://www.youtube.com/watch?v=sru0XUwsBPM

Octavius dijo...

Vaya, le diste al clavo. Así me siento a ratos.

Carolina S.C. dijo...

Ya ve, así es esta vida ingrata, espero le haya agradado la canción.

Octavius dijo...

Sí, me pondría muy, muy borracho, de no ser porque mi esófago es un ente con voluntad propia y no participa en esos rollos.

Carolina S.C. dijo...

Sí, eso pasa cuando el cuerpo se nos rebela, bueno, eso creo. ¡Cuidese mucho!

Octavius dijo...

Así es esto de la gastritis. Por cierto, nada se compara con las profundísimas revelaciones filosóficas de esta canción. Creo que el compositor de la versión original da clases en Harvard.

Carolina S.C. dijo...

jajaja, vaya, me ha dejado sin palabras semejante hallazgo filosófico y sobre todo musical, ¿Qué se propone? jaja.

Octavius dijo...

Es lo que venía escuchando el viernes en la tarde, entre Tampico y San Luis, gracias a mi prima. Aunque se ría, tuve una revelación escuchando la letra.

Carolina S.C. dijo...

Esta bien, no le discuto eso, sé que algunas ideas, revelaciones, hallazgos mentales o como le quiera llamar, pueden venir de fuentes inesperadas.

Octavius dijo...

Hasta de algún viejillo racista y mal parido como Schopenhauer, pero eso ya es irse a los extremos.

Carolina S.C. dijo...

jaja, pero ¡acuerdese!, hay peores ¿No cree?

Octavius dijo...

No se me ocurre ninguno, por el momento, pero lo consultaré con la almohada.

Carolina S.C. dijo...

Sí, hagalo, que yo haré lo mismo, ¡Que descanse!y que tenga ''dulces sueños''

Octavius dijo...

:-)

Sieg-Freiheit dijo...

bueno no me he perdido de mucho, ya me puse al corriente
ajá bueno, conozco el sentimiento, la verdad es que estoy como soporificada así que no tengo mucho que decir sólo preguntar: y qué pasó con la tal Q.?

Octavius dijo...

A eso voy.

Octavius dijo...

Aunque tampoco llevo prisa por sacar la siguiente entrada, puesto que parece que no les interesa esta retorcida historia. Sigo contando cuando haya un chingamadral de comentarios. :-P

Michelle dijo...

Pues debe de haber algo de interés. A mí me gustaría saber qué pasó con Q.

Octavius dijo...

Yo tampoco sé muy bien qué rayos pasó.

Michelle dijo...

La clave está en el muy bien, supongo.

Octavius dijo...

Supones muy bien.

Michelle dijo...

Entonces atentos.

Anónimo dijo...

¡A mi sí me interesa la historia! Las noches del laboratorio suelen ser bastante aburridas... Además está lloviendo y no traje mi chamarra.

La frase '...nunca me había imaginado con hijos durante los primeros segundos.' me hizo pensar mucho. Sin poner en duda la intensidad de tu amor, creo que el que te imaginaras teniendo hijas no es un buen parámetro para medirlo. Quizás no estoy en lo correcto, pero creo que la manera en que amamos va cambiando con la edad y/o experiencia. No sé quién dijo que con la edad amamos menos pero mejor, pero tampoco estoy completamente de acuerdo con eso. Más bien creo que la forma en que amamos va cambiando de color y, como es natural, cada persona tiene su preferido.

Ya dejó de llover.

Octavius dijo...

Sí, lo mismo estuve pensando hace unos días sobre esa frase. Creo que sólo puede significar una cosa: me estoy volviendo viejo, caray.
La historia la sigo contando luego, cuando sepa quiénes son los que entran y nunca comentan. :-P

Carolina S.C. dijo...

¿Cuándo pondrá la continuación de su historia?, bueno digo...

Octavius dijo...

28 comentarios con cuentan como un “chingamadral”, según mis retorcidas cuentas. Mínimo quiero saber quiénes rayos entran desde Bélgica, Tijuana y Ciudad Juárez. Que me manden un correo o que comenten algo anónimamente, de perdido. También quiero la paz mundial.

Octavius dijo...

Quise decir “28 comentarios NO cuentan como”. Se me fue el avión por estar leyendo cosas en Slashdot.org.

Carolina S.C. dijo...

¿Cuántos comentarios espera entonces?

Octavius dijo...

Pues muchos, aunque en realidad estoy haciendo tiempo para no contar la historia, que fue mucho menos catártica de lo que esperaba, y para ver si alguien cuenta otra cosa antes, algo que dé paso a otras historias (como en “Time”, de Pink Floyd: “Waiting for someone or something”).

Carolina S.C. dijo...

Pues bien, le contaré una mala historia, irrelevante y patética...ja

Hace unos años, cuando aun estudiaba la preparatoria, entre al ‘‘Concurso interpreparatoriano de Música’’ de la UNAM, la pieza que tenía que interpretar era el famoso Claro de luna, de Beethoven; que por cierto lo mío no es tocar el piano, sino cantar y para acabarla de amolar había como cinco güeyes que ¡también la iban a tocar!, en fin, cuando mi turno se acercaba sentía que me temblaban hasta las neuronas; llegada la hora de la verdad me dispuse a abrir la tapa del teclado, acomodarme frente al piano, sacar las partituras, colocarlas en su lugar y por ultimo dar un respiro largo y profundo, terminada toda esa rutina, coloqué mis manos sobre el teclado y empecé a tocar las primeras notas, pero supuse que algo estaba mal cuando las mismas notas de las partituras empezaron a moverse, en ese momento, dejé de tocar, puse mis manos sobre mi cabeza e inmediatamente mi maestro se acercó y me dijo ¿Estás bien?, acto seguido, me desvanecí y no es porque estuviese consciente de haberme desmayado, sino que mi madre estaba ahí, cámara en mano, inmortalizando el momento, ya sabe, para la posteridad...he ahí una situación más que bochornosa, que mi progenitora se dispone (empeña) a mostrar a todo aquel que conoce.

Octavius dijo...

Admito que me hizo reír mucho la historia. Algún día espero ver ese video en Youtube, junto a joyas cinematográficas como Me amarraron como puerco o Édgar se cae.

Carolina S.C. dijo...

jaja, no, he ahí una ventaja, mi madre, no sabe como subir un video a Youtube, así que por ese lado estaré a salvo de las burlas cibernéticas, pero créame, si supiera, tenga por seguro que lo haría.

Michelle dijo...

No me había percatado que acá se han aventado una muy buena plática... (:

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