Para entender mejor a quien tiene la desfachatez de actualizar esta bitácora, se requiere una breve introducción al arte de viajar sin dinero. El nombre de esta respetable actividad varía de lugar a lugar, de país a país y, por su pollo, de idioma a idioma (aunque los españoles dicen autostop, quién sabe por qué mariguanadas). El término que prefiero es el de aventón, viajar de aventón, como se usa regularmente en México.
Por supuesto, la expresión se presta a varios albures ya bastante manoseados, pero no por ello menos escatológicos: "¿Quieres un aventón... de tripas?" O la misma, pero con una variante culinaria llena de nutritivas legumbres: "¿Quieres un aventón... de frijoles?". Algunos por aquí y por allá dicen ñoñamente "viajar con el gordo", pero en lo personal evito hacerlo porque no siempre viajo con mi hermano, lo que puede dar pie a confusiones entre mi parentela.
Forma adecuada de pedir aventón:
Si el analfabetismo funcional todavía no acaba con tus habilidades de escribano, confecciona un cartelito como el de la foto, de preferencia con colores chillones que obliguen a los automovilistas a aminorar la marcha para no salirse de la carretera. Una buena caligrafía puede ser de utilidad, aunque no tanto como unas glándulas mamarias bien desarrolladas.
A diferencia del modelo de la foto, es imprescindible no tener panza, no tanto porque estorbe para correr detrás de los carros (una vez que se detienen; tampoco es uno perro), sino por cuestiones puramente estéticas.
Viajar de aventón es una forma barata de trasladarse a lo largo de grandes distancias, no un modo de atentar contra el buen gusto de los refinados camioneros que pasan mentándote la madre. Alguien sin panza se ve mejor que otro con panza, cuando se sortean los carros que tratan de atropellarte o, si te fallan los reflejos, cuando llegan los del Semefo por tu cadáver despanzurrado. No sé hasta qué grado influya la ausencia de "nalgas del juicio" a la hora de conseguir un ride o tenga que ver sólo con mis fijaciones sexuales, pero la acotación malhora está hecha y punto.
Por eso, es preferible dar el gatazo de estudiante, de preferencia de estudiante matadito y mal alimentado, cargar una mochila grande llena de periódicos hechos bola y, si las fuerzas te lo permiten, una casa de campaña morada. Esto ayuda a que los conductores piensen que en efecto el que pide aventón se dirige a alguna parte y está en jipiosa conexión con la naturaleza y el Universo entero, incluyendo la Sierra de Otontepec.
Si el analfabetismo funcional todavía no acaba con tus habilidades de escribano, confecciona un cartelito como el de la foto, de preferencia con colores chillones que obliguen a los automovilistas a aminorar la marcha para no salirse de la carretera. Una buena caligrafía puede ser de utilidad, aunque no tanto como unas glándulas mamarias bien desarrolladas.
A diferencia del modelo de la foto, es imprescindible no tener panza, no tanto porque estorbe para correr detrás de los carros (una vez que se detienen; tampoco es uno perro), sino por cuestiones puramente estéticas.
Viajar de aventón es una forma barata de trasladarse a lo largo de grandes distancias, no un modo de atentar contra el buen gusto de los refinados camioneros que pasan mentándote la madre. Alguien sin panza se ve mejor que otro con panza, cuando se sortean los carros que tratan de atropellarte o, si te fallan los reflejos, cuando llegan los del Semefo por tu cadáver despanzurrado. No sé hasta qué grado influya la ausencia de "nalgas del juicio" a la hora de conseguir un ride o tenga que ver sólo con mis fijaciones sexuales, pero la acotación malhora está hecha y punto.
Por eso, es preferible dar el gatazo de estudiante, de preferencia de estudiante matadito y mal alimentado, cargar una mochila grande llena de periódicos hechos bola y, si las fuerzas te lo permiten, una casa de campaña morada. Esto ayuda a que los conductores piensen que en efecto el que pide aventón se dirige a alguna parte y está en jipiosa conexión con la naturaleza y el Universo entero, incluyendo la Sierra de Otontepec.







3 comentarios, quejas o mentadas:
si esta padre andar de aventon, me han tocado varias experiencias raras.
pero la aventura es la aventura. y te acostumbras
att andrei
Sí, igual me han tocado experiencias raras, pero no tantas como al famoso Nando Viajes. Ese güerco sí te conoce todo el Hemisferio Accidental.
pues cuentan por hay que te maneja como 6 idiomas, y que ha tenido novias de todas las razas y colores.
pere ese wey hasta los aviones le dan aventon.
att andrei..
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