Algo recurrente en muchos fulanos como el que escribe estas líneas es una leve melancolía cuando comienza el invierno. El Sol apenas calienta los huesos y la sensación de tibieza que podría traer la luz se disipa entre los retazos del viento frío que sopla desde más allá de las nopaleras. Por supuesto, las ondas personales y el clima social repercuten todavía más sobre el estado de ánimo, dejándolo a uno "bien sabe cómo", con un "no sé qué que quién sabe" o en un estado "bien curiosillo".
Una constante en los sitios para buscar pareja es "busco X que me haga feliz", como si la vida fuera una telenovela y todo se transformara mágicamente con la simple llegada de una persona, casi siempre de lana y buen ver, o la felicidad propia fuera una responsabilidad ajena. Pareciera que sí, pero no, no. Como otras veces, podría equivocarme y tal vez lo de "que me haga feliz" significa "que me haga rico" o "que se sepa el Kama Sutra" o "que le guste hacerlo de chivito mirando al precipicio". Desafortunadamente, mi ingenudidad natural me impide comprender semejantes barbaridades, así que el problema quedará como una simple hipótesis antropológica.
Con frecuencia me encuentro muchos perfiles de gente que pasa por un mal momento, incluyendo a mujeres muy atractivas que, ¡oh, sorpresa!, fueron engañadas por sus noviecitos supersociables. No me extraña... Si se esfuerzan por parecer y comportarse como trofeos lo sorprendente sería que no les pusieran los cuernos. No creo que buscar pareja en el Interñé sea algo depresivo. Antes bien, las cosas son al revés: se entra buscando la felicidad que no se halla en la vida cotidiana por falta de tiempo, de espacio, de masa o porque de plano se vive en otra dimensión.
Supongo que algunas personas entran para que les manden "guiños" y así ir midiendo su sex appeal, como aquellas mujeres patológicas que dicen cosas como "creo que estoy gorda; los hombres ya no me dicen cochinadas en la calle". La inteligencia también suele ser un problema. Si eres una de esas personas con alto codeficiente intelectual con toda probabilidad estás aislado de los demás, posiblemente leyendo la bitácora pirada de algún otro fulano que está en las mismas, para ver cómo se las arregla.
No hay que confundir un bajón o la hueva con algo crónico. En lo personal pienso que todo en la vida se puede arreglar con una visita a un bufet de comida china, un chocolate o viajando de aventón por un rato, para olvidarse de las penas y distraerse con otras cosas, como estar a miles de kilómetros de tu casa sin dinero. En la verdadera depresión lo que hace falta no es una pareja sino una visita al psiquiatra y unas pastas. Claro que si se dan las dos cosas, pues mucho mejor.
Todo mundo piensa que llegará el amor de su vida así nada más. ¡JA! Pobres ilusos. De todos modos escribo este blog. No vaya a ser cierto...






1 comentarios, quejas o mentadas:
jajaja, eres divertido sigue escribiendo que yo seguire leyendo.sin duda me encanta tu personalidad y tu encanto sobresaliente.
ana
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