Hablando de Guatemala... Si hay algo que me parece atractivo de aquel país son los pintorescos y baratísimos autobuses. No por los colores tan primaverales y hasta psicodélicos o porque muchos de ellos hayan sido transporte escolar en Estados Unidos. Lo que me gusta es el viaje. Si eres de los que tienen pánico de volar, toma alguno de esos chicken buses (death chicken buses sería mucho más adecuado) para un rolecito desde la narcofrontera a Ciudad de Guatemala.
Lo extraño de estos vehículos no es que compartas el asiento con cuantas p
ersonas quepan a tu lado, sino la velocidad kamikaze con la que los choferes arremeten obstáculos imaginarios en la carretera. Y tampoco se crea que los caminos sean inseguros por los asaltos y los espectaculares acantilados, porque, en lo que toca a baches y pésimo mantenimiento, es más fácil matarse en alguna pista de cuota en Veracruz.
Mi recomendación para suicidas es, pues, un boleto para viajar por nuestro vecino del sur.
Lo extraño de estos vehículos no es que compartas el asiento con cuantas p
ersonas quepan a tu lado, sino la velocidad kamikaze con la que los choferes arremeten obstáculos imaginarios en la carretera. Y tampoco se crea que los caminos sean inseguros por los asaltos y los espectaculares acantilados, porque, en lo que toca a baches y pésimo mantenimiento, es más fácil matarse en alguna pista de cuota en Veracruz.Mi recomendación para suicidas es, pues, un boleto para viajar por nuestro vecino del sur.





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